Venta del Carmen, un lugar con historia y solera

 
S.R.

El Campo de Gibraltar ha sido, a lo largo de la historia, un cruce de caminos de civilizaciones. Así lo ha permitido su situación desde tiempos remotos. Muestra de ello son los descubrimientos y hallazgos que, desde hace años, los investigadores vienen haciendo.

Concretamente en nuestra localidad, si cogemos la carretera de Puente Romano y cruzamos el puente que pasa por el arroyo de Guadacorte, tropezamos casi de frente con una edificación en forma de posada, con tonos grises y de aspecto abandonado.

Nos referimos a la Venta del Carmen, un lugar con historia y solera que esconde secretos aún por descubrir.

Esta edificación, que servía de posada de la cañada real que recorría San Roque a Medina, aparece ya en documentos del siglo XIX como un lugar en el que se acogieron, en ocasiones, distintos destacamentos militares. Además, algunas leyendas hablan de un bandolero que fue apresado y atado en una de las dependencias de este edificio por las fuerzas del orden, consiguiendo escapar por la chimenea del mismo.

Sin embargo, la historia reciente cuenta que en la venta del Carmen estuvieron encerrados como prisioneros miembros de destacamentos republicanos después de la última Guerra Civil Española.

Pero, no toda la historia que envuelve esta edificación se remonta a partir de las fechas citadas, pues se han registrado importantes descubrimientos arqueológicos vinculados a la alfarería romana que están relacionados con otros alfares ya conocidos como los de El Rinconcillo o Guadarranque. Todos ellos relacionadas con la producción de envases para las salazones de aquellos tiempos.

Desde la época romana, por la Venta del Carmen se han cruzado caminos, debido a su magnífica visión de la Bahía de Algeciras y los ríos Palmones y Guadarrancque.

Nos encontramos así con otra edificación histórica digna de ser reconocida y conservada, pues esos caminos y esos muros recogen millones de historia que quedarán eternamente guardadas en el silencio.

Fuente: José Manuel Algarbani.

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