El taller de bordado de la Cofradía de Medinaceli: generando patrimonio para la Hermandad

 
Los integrantes del Taller de Bordados de la Cofradía de Medinaceli.

Llega la Semana Santa, salen los pasos del Templo en procesión y las calles se embriagan de un olor característico a incienso. Las cofradías se lucen en todo su esplendor y podemos disfrutar de un acontecimiento único en todo el año.

Pero toda la belleza de la Semana Santa, todo el ornamento que es visible a la vista de los espectadores conlleva un trabajo previo de meses y a veces de años. Las hermandades y cofradías de Los Barrios siempre están evolucionando e intentando preservar y mejorar su patrimonio. Y en ese afán de mejora nació, hace cuatro años, el taller de bordado de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo Medinaceli y María Santísima de la Paz.

Fuensanta Corrales, Hermana Mayor de la Cofradía, explica así cómo fueron los inicios de este taller: “El taller de bordados surge por el afán de generar patrimonio propio en la sede de la propia hermandad. En la hermandad surgió la idea de crear un taller de bordado desde que se creó el grupo de mujeres hace ya muchos años, aunque siempre por diversos motivos no nos planteamos en firme formarlo. Por iniciativa de la Junta de Gobierno anterior nos pusimos en contacto con Adrián Adrover, de la Hermandad de la Columna de Algeciras, que ya contaba con experiencia en este tema”.

Así, explica Fuensanta Corrales, “pudimos conocer a Adrián que dirigía el taller de bordado en hilos de oro de la hermandad algecireña y nos pusimos a trabajar. Conseguimos un grupo de unas 20 personas que tenían interés por este taller y, por otra parte, aportamos una cuota inicial para empezar a adquirir los materiales”.

En estos cuatro años que lleva funcionando el taller ha habido cambios y altas y bajas pero el espíritu de la actividad sigue siendo el mismo. Corrales asegura que “es una labor muy enriquecedora en todos los sentidos. En primer lugar, porque los que acuden al taller están contentos de estar allí conviviendo y pasando una tarde agradable. Y por otro lado, la hermandad tiene que estar muy agradecida porque no todos los miembros del taller son hermanos. Hay personas que colaboran con nosotros desinteresadamente”.

Y los resultados no se han hecho esperar. El patrimonio de la cofradía ha crecido en estos cuatro años y los proyectos tampoco paran. Así, ya se está proyectando crear unas bambalinas para el palio.

El taller, que cuenta con unas 14 personas actualmente, se reúne casi todo el año los miércoles por la tarde en la Casa Hermandad (salvo los meses de verano) y es en los meses más próximos a Semana Santa cuando la actividad es más intensa.

Cabe destacar que este taller constituye también una forma de ahorro para la hermandad, ya que este tipo de bordados alcanzan un precio muy alto en el mercado. Además, el taller de bordados se complementa con otras actividades como excursiones a Sevilla visitando el trabajo de otras hermandades y exposiciones en la capital hispalense.

El trabajo que más horas ha ocupado esta temporada ha sido la creación del estandarte de la Virgen, que es un diseño original de Francisco Carrillo Marín, hermano de la cofradía. Este trabajo se inició el año pasado, se ha bordado en hilos de oro y también llevará la pintura al óleo de Fernando Huete. “Esperamos tener listo el estandarte para la presente Semana Santa”, explica Fuensanta Corrales.

Juan Francisco Viera, otro de los miembros del taller explica que se emplean técnicas diversas para crear estas piezas. “Se borda con técnicas diferentes al bordado tradicional en sedas”.

Los materiales no son baratos porque se usa, entre otros elementos, hilo de oro. “También se usan otros materiales como lentejuelas”, explica Viera. Para realizar una composición, en primer lugar se realiza el dibujo y posteriormente se calca en una bayeta amarilla. Tras este trabajo, se sacan los moldes y dependiendo del volumen que se le quiera dar se superponen varias capas. Y las piezas después van ensambladas entre sí.

Entre las obras que ya se han llevado a cabo destacan el estandarte de la Hermandad (popularmente conocido como ‘bacalao’), la toca de sobremanto de la virgen y la saya para María Santísima de la Paz y el escapularis trinitaris que luce en el pecho Nuestro Padre Jesús Cautivo Medinaceli.

Todo esto hace que la Cofradía de Medinaceli tenga una identidad propia y sea muy reconocible fuera del término municipal de Los Barrios. Recuerda Fuensanta Corrales que cuando habla del taller en ámbitos cofrades en diferentes localidades de la comarca y enseña fotografías de los trabajos realizados, elogian la maestría de la obra.

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