Domingo Mariscal: “Con la música me pagué mis estudios”

Domingo Mariscal Rivera sería el acompañante perfecto para llevarse a una isla desierta. En un golpe de vista, identificaría las especies comestibles de las que no lo son, montaría una cabaña o una tienda y te ayudaría a pasar los malos ratos riendo y cantando canciones de Mundo Joven. Sin duda, este “culo de mal asiento”, como se define a sí mismo, merece con creces el premio que recibió del Ayuntamiento de Los Barrios el Día de Andalucía por la aportación que ha hecho al Arte y al conocimiento de la Villa.

Domingo Mariscal, de 58 años y padre de tres hijos –Javier, Pablo y Laura- ejerce actualmente como profesor de Geografía e Historia en el IES Carlos Cano y se considera un docente por “obsesión y vocación”. Además, es un apasionado del contacto con la naturaleza (sobre todo del parque de los Alcornocales) y a lo largo de su vida ha abarcado campos tan heterogéneos como la Educación, la Música, la Cultura y la Ciencia.

Una hora de conversación con Domingo Mariscal se queda corta para que nos cuente todo lo que sabe y conoce acerca de la Gastronomía, la Música, la Naturaleza o la Historia de Los Barrios. En su cita con El Templete, Mariscal nos contó muchas cosas pero dejó otras muchas en el tintero, que darían para otras cien entrevistas.

El profesor del IES Cano vive en la calle Dornillo de Los Barrios y, conociendo su ansia de conocimiento, quisimos comenzar nuestra agradable hora de conversación con Domingo Mariscal preguntando si conoce cuál es el significado de la calle donde vive.

¿Qué significa un dornillo?

Respuesta. Es un recipiente de madera, de fresno, con forma de cuenco, que se utiliza para hacer gazpacho, el refrito y algunas otras recetas. Es un utensilio muy tradicional de la zona, no solo de Los Barrios sino de todo el parque de los Alcornocales.

¿Esta y otras palabras forman parte del diccionario barreño que usted publicó?

Son términos de la zona que no aparecen en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Hay tantas palabras que pude publicar un libro de 200 y pico páginas. Estos términos no son sólo endémicas de Los Barrios, sino que se comparten en un territorio más amplio, como podría ser, por ejemplo, la Comarca o más hacia el norte, zonas de Alcalá de los Gazules, de Medina Sidonia. Es como si hubiera una cultura alcornocaleña.

5¿De dónde provienen estas palabras? ¿Del árabe, del español…?

R. De todo. Del árabe hay muchas, la cercanía de Gibraltar también influye bastante porque tenemos muchas palabras de origen inglés, que se llaman palabras “llanitas”, que se han creado por una malformación de la pronunciación inglesa y una adaptación a la fonética andaluza. Y se hablan tanto al otro lado de la frontera como en esta parte de aquí. Por ejemplo chingua (chicle). Ya esto está en desuso porque la relación con Gibraltar ha cambiado. Antiguamente, mucha gente de aquí trabajaba allí y cuando llegaba traía esas palabras. Ahora la relación con Gibraltar es más turística o de venir a comprar. Pero entonces la relación era más intensa. Y llegó a haber un catálogo bastante amplio de este tipo de palabras que ahora están en desuso. Yo diría que la mayor parte de los alumnos no conocería casi ninguna.

Nos referimos a palabras como meblin (canicas). Pankeki (plum cake). A las bolsas de plástico, que no existían en el resto de España, aquí se le decía plastic. “Dame un plastic”. Palabras que profundizan más. Aquí hay gente que dice “númbero”, en vez de número.

1Usted sabe de casi todo. ¿De dónde viene ese interés por el conocimiento?

Es una cosa de carácter. Soy un culo de mal asiento que no me puedo quedar quieto. Me cuesta mucho trabajo relajarme. De hecho, lo he conseguido después de 50 años. Tenía que estar siempre haciendo cosas. Eso me ha llevado, como tengo también cierta dosis de creatividad, a meterme en muchas historias y a profundizar en ellas. Cuando me meto en un tema, hasta que no lo controle lo suficiente, no me quedo tranquilo. De ahí viene esa historia de tantas cosas: la cocina, el deporte, la naturaleza, la música, la arqueología, la enseñanza. Es una cosa genética y de carácter.

¿Está contento por la distinción que le ha otorgado el Ayuntamiento de Los Barrios?

R. Yo se lo agradezco. Me ha gustado todavía más al enterarme que ha sido el pueblo el que ha propuesto la concesión de este premio. Hay asociaciones de vecinos, asociaciones culturales como la Peña de la Tagarnina, el Casino, colegios y más gente que propone a los candidatos que luego son reconocidos por el Ayuntamiento. Así me gusta más, que sea el pueblo el que elija a sus premiados. También quiero dejar claro que no tengo absolutamente nada que ver con ningún partido político. Solo hago mi trabajo y si me han propuesto es que han pensado que sería la persona idónea.

Nos gustaría recordar sus inicios en la música.

La música es de mis primeras aficiones. Yo empecé muy jovencito. Empecé en la música antes del grupo Mundo Joven. Yo había hecho mis ‘pinitos’ en una rondalla que sacaba mi tío Paco. Y luego otra rondalla que salió en Navidad. La Navidad de mi niñez era más activa que la de ahora y participaba más gente.

Pese a todo, yo tengo muy pocos recuerdos de la infancia, es una de mis características personales. No me acuerdo de casi nada de lo que he vivido. Me lo recuerdan más mis amigos y mis familiares que yo. Me recuerda la gente cosas mías y las recuerdo porque me las han contado.

Ya desde muy pequeño empecé con el tema de la música, con seis o siete años. Por parte de mi madre, hay mucha gente que tiene capacidades musicales, de la música que se hacía y se vivía en los pueblos como este. Me refiero a la música tradicional, al flamenco, etc. Mi madre era tonadillera y se llevó un premio cantando en una radio musical. Ese don se pasó de padres a hijos, tanto a la hora de tocar instrumentos como a la hora de cantar, de hacer arreglos y de componer canciones.

4¿Cómo empezó su etapa en Mundo Joven?

Nosotros teníamos un grupillo antes de varios amigos que nos juntábamos y aprendimos juntos. Estaba Manolo Camacho, Jesús Manuel González y aprendimos a tocar juntos la guitarra, la percusión, etc. Luego Mundo Joven se quedó sin cantantes y me llamaron a mí. Primero empezamos con inquietudes de querer grabar algo y después de que nos cayera el jarro de agua fría de descubrir que era muy difícil el éxito, nos pusimos a trabajar en la música acudiendo a ferias.

¿Cómo ayudó la música en su vida?

Con la música me pagué mis estudios. Mis padres eran pobres, no podían costearme una carrera. Y gracias a que yo trabajaba todos los veranos haciendo ferias y actuaciones, me pude pagar mi carrera de maestro. Luego ya me hice licenciado en Historia. Y luego he seguido más tarde, fundé con varios compañeros, con Juan García El Castillo y con mi hermano Pepe una escuela que se llamaba “Escuela de Música de Los Barrios”, una escuela en la que hicimos una obra que era como un musical que se llamó “Canción Nueva para Andalucía”, que tuvo bastante resonancia durante algún tiempo por aquí, por la zona.

Después vino un taller de rock también que lo organizó el ayuntamiento y formé a un montón de chavales que aprendieron conmigo a tocar la batería, el bajo, el teclado, la guitarra… Llegamos a formar 14 bandas de rock en un pueblo tan pequeño como Los Barrios.

En los 70′ el sexo era tabú y no se comía un rosco ni dios”

No hay muchas referencias en la red sobre Mundo Joven. ¿Sobre qué iban vuestras letras?

Nuestras letras eran las letras de la gente que cantaba entonces porque nosotros éramos un grupo de versiones. Empezamos a hacer canciones propias pero se han perdido y yo ni las recuerdo siquiera. Pero cantábamos en casetas de Ferias y en la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones). Estaban muy de moda por entonces los salones grandes donde la gente iba a bailar. Éramos muy famosos porque cantábamos muchas canciones lentas. En aquella época, estamos hablando del final del franquismo.

Hacíamos versiones de los grupos que estaban de moda en los 60’s y 70’s como Los Beatles, los cantantes italianos, que eran muy melódicos, muchas baladas. De cantantes españoles como los módulos, Fórmula V.

¿Cómo era la sociedad de entonces?

Todavía el sexo era un tema tabú y no se comía una rosca ni dios. Y para intentar pillar cacho tenías que tirarte tres meses cogiéndole de la manita a la chica y a lo mejor te dejaba darle un beso.

Y un grupo como el nuestro que hacía muchas canciones lentas en locales donde la gente se podía apretar y pegarse el ‘filetazo’, era un grupo muy solicitado. Por eso llegamos a tener bastante éxito en sitios como Jimena, San Pablo y en muchas zonas de por aquí.

¿Hasta cuándo estuvo tocando Mundo Joven?

El grupo acabó a finales de los 70′ y principios de los 80′. Ya seguí yo en otros grupos como Caída Libre, como Más Madera, haciendo cosas solo. Me dio luego por el folk. Fundamos, junto con otro grupo, el primer festival Folk de Tarifa, un festival que llegó a tener bastante importancia a nivel nacional.

3Otra de sus grandes pasiones es la naturaleza. ¿De dónde le viene esa pasión?

Yo les debo a mis padres dos cosas fundamentales: Sobre todo el gusto por la buena cocina y el hecho de que me guste cocinar. Y a mi padre, la naturaleza. Mi padre era recovero, que es una profesión que ya no existe. Él se dedicaba a llevar al campo productos que la gente no podía conseguir allí. Productos urbanos, de la zona del pueblo. Ahora ya hay caminos buenos que te permiten con un todoterreno a tu lugar de trabajo, que puede estar perdido en el monte y volver luego a dormir a tu casa. Entonces no existía eso. La gente vivía en el campo y vivía allí. Y podría ir al pueblo una vez al mes o ni siquiera eso.

¿Qué papel ejercía su padre?

Mi padre era de esa gente que servía de intercambio entre la sociedad urbana y la sociedad rural. El recovero se dedicaba a llevar cosas al campo, como ropa, cacharros de cocina, etc.

Y a cambio de eso él conseguía los productos del campo que en la ciudad no se podían conseguir. Era al principio un trueque. La gente le daba gallinas, le daba chivos, le daba queso, huevos. Yo recuerdo mi casa llena de queso, de chivos rajados y colgados. Yo me he tirado muchos años sin que me gustara ni el queso ni los huevos, ni los chivos ni los corderos. Era tal de cantidad de cosas de esas y los olores que llegamos a aborrecerlos.

Su trabajo era dejar el coche en un sitio y a partir de ahí ponerse a andar, tirarse todo el día andando, yendo de caserío en caserío. La gente del campo antigua, que andaba para algo, ahora te decía: “¿de dónde vienes? Yo vengo del campo. ¿Y qué has traído? Nada. Tú estás chalado. Pegarte una pechada de andar para nada”. Ahora andamos por deporte, porque es sano, pero ellos no lo entienden. Ellos toda la vida de Dios han andado porque tenían que trabajar y para ellos era un sacrificio.

Me he tirado años sin que me gustara el queso ni los huevos. Acabé saturado en mi infancia”

¿Qué les enseñaron sus padres?

Nos empezamos a ilustrar en la escuela, nos dieron libros. Los tres hermanos tenemos un contacto con la naturaleza bastante científico. Mi hermano Sendan trabaja en el pueblo y es técnico forestal y yo me he dedicado a la arqueología, a los dólmenes, a la flora amenazada, al senderismo. como una manera de recoger toda la información que la naturaleza puede darme y luego debido a mi obsesión docente, porque yo soy un docente por obsesión y vocación. Yo siempre tengo una necesidad de enseñar lo que he aprendido.

¿Nos puede contar alguna historia de la gente de antes?

Sí (se ríe). La técnica de la “Cuchara y paso atrás”. Es una comida de los carboneros y los corcheros. Esta gente estaban en el campo y se podían pegar temporadas de meses, teniendo que desplazarse de un sitio a otro sin muchos medios para llevar muchos cacharros. Lo fundamental en una zona abrupta es llevar lo mínimo. No podían llevar platos, no podían llevar vasos, no podían llevar demasiada vajilla. En un cacharro hacían la comida y se la comían en el mismo cacharro.

Colocaban el ‘perolo’ en lo alto de una piedra o de una mesa y se ponían todos los trabajadores alrededor. Y entonces se comía por turnos. Estaba muy estudiado, se alcanza una dinámica como de un ritmo musical. Comes y te vas, comes y te vas. Si en algún momento te tienes que ausentar, el resto de la gente se comía lo tuyo y lo suyo y para evitar eso, se hincaba una cuchara en lo alto del puchero y se decía: “Quieto parao”, y en ese momento se iba y cuando volvía, cogía su cuchara y se seguía comiendo.

Usted le tiene un cariño especial a los Alcornocales. Ha realizado varios estudios sobre este importante parque… ¿Qué ha descubierto en sus estudios?

El parque natural de los Alcornocales ahora mismo tiene un problema gravísimo que es la seca. Tan grave, tan grave, tan grave que puede ser que nos quedemos sin alcornoques. Con lo cual nos quedaríamos sin parque. Y tampoco sabemos qué puede ocurrir con todos estos bosques fósiles si se mueren los alcornocales, que son el soporte del bosque. No se está haciendo lo suficiente para resolverlo. Se están muriendo miles y miles de alcornoques todos los años. Las razones son muy variadas pero tienen que ver con la falta de regeneración. Se ha procurado explotar tanto el bosque que no hay suficientes brotes jóvenes que sustituyan a los viejos y a los enfermos cuando mueren.

7¿Este problema es debido a la explotación del parque?

El alcornoque suele durar entre 200 y 300 años de manera natural, pero si lo descorchas, dura un tercio, según los científicos. Y cuando llega a esa edad se muere por cualquier motivo, por un hongo que le ataca…

Aquí empezaron a descorcharse los alcornoques en 1905 aproximadamente. Ya ha pasado un siglo y pico. Todos los alcornoques que tenemos aquí son ya ancianos. Tenemos un geriátrico de árboles en nuestro término. Como no ha habido una regeneración suficiente, los árboles que se mueren no tienen sustitutos con lo cual desaparece el bosque.

Debido a esto, hay hectáreas y hectáreas de deforestación en donde lo que está sucediendo al bosque es un matorral espinoso que va a provocar la desaparición de la arboleda. También afecta a las setas, porque la mayoría son microrizomas, que viven en simbiosis con el árbol. Si el árbol enferma o muere, todo lo que lleva consigo también muere.

Seguimos en este caso con su profesión, de profesor de Historia. En su opinión, ¿Cuál ha sido el momento en la historia en el que Los Barrios ha tenido más protagonismo?

La prehistoria. Cuando no existían los mapas ni la gente sabía lo que eran. Aquí hubo unos yacimientos prehistóricos tremendos. De hecho, el pueblo entero descansa sobre un gran cazadero de animales durante un periodo que va desde los 300.000 a los 10.000 años. La urbanización en la que vivo, en concreto, descansa sobre una terraza del río y cuando se construyó, cuando empezaron las máquinas a abrir los cimientos de las casas para luego construirlas, empezaron a salir una cantidad de herramientas prehistóricas de hace 300.000 años impresionante.

¿Qué ha estudiado sobre este periodo?

Si se confirman las hipótesis que dicen que el primer hombre africano llegó a Europa a través del Estrecho, el primer sitio que se encontró fue este. Aquí había un río muy importante en la época, que era el Palmones, que no pasaba por donde pasa ahora, sino exactamente por esta urbanización. En las orillas del río habría una fauna muy rica, diferente a la que hay hoy en día: elefantes, caballos salvajes, leones, hipopótamos y grupos de cazadores recolectores que no eran de nuestra especie, sino parecidos a los de Atapuerca, el homo hilderbergensis, que tenían sus cazaderos aquí. Estos pobladores pondrían trampas a los animales y luego los descuartizaban y eso son las herramientas que están apareciendo.

5¿Cómo de importantes son estos yacimientos?

Todo el pueblo entero, se abra un boquete donde se abra para hacer cualquier obra, está plagado herramientas de este tipo, que están todas en el museo de Cádiz y en el de Algeciras. Tendríamos que tener un museo en el pueblo en el que se viera esto. Es el momento en que Los Barrios tuvo un mayor protagonismo dentro de la historia.

¿Qué es para usted lo mejor de vivir en Los Barrios?

Lo mejor de vivir en Los Barrios es el entorno. Los Barrios para mí es lo mejor que hay. Está claro. Todos tenemos un amor a nuestra tierra que nos hace pensar que donde vivimos es lo mejor que hay. Y ya hablando más objetivamente, el entorno. Tiene un entorno privilegiado porque combina el mar, la montaña, zonas de río, zonas llanas para andar relajadamente, zonas de montaña en la que se puede hacer una ruta en bicicleta impresionante. Tiene los mejores bosques del campo de Gibraltar, la gente también es fabulosa. Y la gastronomía es increíble porque una de mis facetas que más me definen es mi afán por comer bien. Tengo un libro de cocina publicado.

¿Y lo peor de la Villa?

Lo peor del pueblo, la falta de oferta cultural. Eso te lo puede decir todo el mundo, para todas las edades. La juventud tiene que irse de aquí porque aquí no hay mucha oferta. Quitas la “botellona” y se queda esto listo. No tenemos prácticamente pubs, pero los pubs no tienen éxito porque la gente se ha creado una necesidad de irse fuera. Y la gente se va a Algeciras o a La Línea, que no es la panacea, pero hay más ambiente que aquí.

Lo mejor de vivir en Los Barrios es el entorno privilegiado que tiene”

Por último, nos gustaría saber en qué proyectos está metido últimamente.

Ahora mismo estamos haciendo el segundo tomo del último libro publicado, el de los Senderos de Montaña del Campo de Gibraltar, que son senderos por la zona baja de la comarca, senderos de costa y algunas “rutas del colesterol” que están en torno a los pueblos. Luego colaboro con la Junta de Andalucía en el plan de recuperación de los helechos amenazados, estamos censando toda la población de helechos del Campo de Gibraltar y de la zona de los Alcornocales y luego estoy en tres libros más. Uno sería el libro de Senderos del parque natural del Estrecho, que lo escribo con un amigo, con Lorenzo Sevilla y lo va a publicar también la editorial Serranía.

No para, ¿no?

La verdad es que no. Luego con otro colega estamos haciendo un libro de senderos geológicos por toda la costa del Estrecho y con dos amigos estamos haciendo un libro sobre recetas de cocina con plantas silvestres. Vamos a estudiar las plantas silvestres, hay una nutricionista que va a hablar de las propiedades de cada planta, otro que ha hecho el trabajo de campo y va a hacer una ficha de las plantas con sus características y yo voy a tocar el tema de la cocina.

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